Pulse sobre la foto para ver más imágenes    
patio de escuelas  

ESCUELAS MENORES

     En las inmediaciones de la magnífica Universidad salmantina se construyó este edificio cuyo destino sería servir  de escuela preparatoria a los futuros universitarios. Finalizado en 1533, se convirtió más tarde en el primer centro salmantino de enseñanza secundaria. Hoy en día, desprovisto de las funciones docentes, funciona como centro cultural. Así, en las antiguas aulas se reparten dependencias administrativas, salas de exposiciones, museo universitario y archivo provincial.

     La fachada, con ciertas influencias de la universitaria, es estrecha y se divide en tres cuerpos. El primero formado por la portada, con dos arcos de medio punto separados por una columna granítica, en cuyas enjutas están unos medallones con los rostros de Cristo y quizás Hércules y Teseo. El siguiente cuerpo son tres paneles heráldicos, separados por pilastras decoradas con motivos platerescos. Colocado en el medio está el escudo real en honor a Carlos I, enmarcado en un águila bicéfala. El tercero se trata de un friso donde aparecen entro otros elementos la tiara papal, y los medallones con los bustos de los santos Pedro y Pablo.

     La portada nos conduce a un zaguán adornado con el sello y el emblema de la Universidad. Mitad a cielo abierto, mitad cubierto con bóveda gótica, esta pared, a modo de vestíbulo, desemboca en un amplio patio de base casi cuadrada.

     Las cuatro crujías que conforman este claustro son acompañadas por una sucesión de arcos de cinco centro, sostenidos por columnas de base y capitel góticos. La balaustrada que lo  corona fue construida con posterioridad en 1769 por J. García de Quiñones.

     De sus dependencias, conviene destacar el museo provincial. Este gran salón fue recubierto por un soberbio cascarón, construido a propósito para fijar en el mismo el famoso fresco del Zodíaco atribuido a Fernando Gallego. Llamado el Cielo de Salamanca, originariamente se hallaba en el techo de la biblioteca universitaria. El fresco quedó recubierto por la bóveda de la actual Capilla de la Universidad durante siglos. En 1951 los hermanos Gudiol deciden trasladar lo que queda de él (una tercera parte) al salón de Escuelas Menores.

     Puede decirse que este hermoso fresco, es de lo mejor que se conserva de la pintura española del siglo XV. Los símbolos de las constelaciones estelares van ilustrados por escenas mitológicas de traza gótica pero con claras influencias renacentistas. Entre las imágenes que lo componen, está una bella escena de carros, en l a que los dioses, Apolo y Mercurio, son conducidos por un águila y corceles respectivamente.