IGLESIA DE SAN MARCOS

     La iglesia de San Marcos se encuentra al final de la Calle Zamora, una de las principales vías de acceso a la Plaza Mayor de Salamanca, el corazón de la ciudad. Este templo resulta especialmente interesante por lo excepcional que resulta una iglesia de planta circular.

     La historia de esta iglesia es, a veces, confusa,. Según cuenta la tradición, esta pequeña iglesia salmantina es la capilla real más antigua de España. Parece ser que su construcción se remonta a las últimas décadas del siglo XI bajo el auspicio del conde don Raimundo de Borgoña y su esposa doña Urraca, la hija del rey Alfonso VI, aunque también existe la teoría de que en 1202 el rey Alfonso IX se la cede a la Clerecía y Cabildo de los clérigos parroquiales de la ciudad y le concede el carácter de "Real Clerecía Salmantina".

 
   
      Ya a comienzo del siglo XII existía la Clerecía de Salamanca y cuando la iglesia de San Marcos recibe esta concesión de manos del rey le fueron otorgados los privilegios reales hasta el traslado del cabildo en 1769 a la iglesia del Espíritu Santo de la Compañía de Jesús.

     Hacia 1178 ya figura como parroquia salmantina. Durante mucho tiempo se creyó que la iglesia, por su planta circular, se había construido a partir de los cubos de la muralla de la ciudad. En la actualidad, esta hipótesis está descartada. Es un edificio muy sencillo en formas y muy austero en decoración donde lo más señalada es la originalidad de la planta circular de 18 m. de diámetro. Posee tres ábsides que se corresponden con tres pequeñas naves separadas por dos gruesas columnas rematadas en capitel imposta que sustentan unos arcos ya apuntados que dividen la iglesia en tres naves y seis tramos.

     La cabecera es la parte más antigua del templo. Los tres ábsides son semicirculares precedidos por un gran tramo recto que sólo se acusa en planta. Se abren mediante arcos de medio punto siendo el central una reforma del siglo XVII cuando se abre una ventana para sustentar la espadaña que corona el edificio. Ésta presenta dos vanos de medio punto en los que se encuentran las campanas de la iglesia con el escudo de la Real Clerecía de Salamanca.

     En la nave dela Epístola se encuentra la puerta principal, parece ser de construcción posterior al resto del edificio y está formada por un arco apuntado con cinco arquivoltas sobre machones. La cubierta primitiva del templo sólo se conserva en la cabecera con bóvedas semiesféricas en los ábsides y las bóvedas de cañón en los tramos rectos. El resto del edificio se cubre con un artesonado de madera sencillo excepto en el tramo central que la cubierta es de armadura de par y nudillo posterior al siglo XV.

     Al exterior la decoración es prácticamente inexistente a excepción de algunos canecillos de la cornisa con formas de cabezas humanas, bolas, cabezas zoomórficas, etc. En el interior del templo se encuentran restos de pinturas murales recientemente restauradas. Se encuentran en la cabecera, en la naves dela Epístola y del Evangelio y en un muro contiguo al ábside del Evangelio. Las escenas que relatan son la Coronación de la Virgen una Anunciación y un San Cristóbal. Posiblemente fueron realizadas a finales del siglo XIII y podemos relacionarlas con las que se encuentran en el Convento de las Clarisas de Salamanca y de Toro. Estas pinturas dejan atrás los modelos góticos y se acercan más a la pintura del siglo XIV. Son muy ricas en formas y en colores.