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IGLESIA DE SAN MARTÍN Al costado sureste de la Plaza Mayor, formando uno de los bellos rincones de Salamanca se asienta la iglesia parroquial de San Martín. Fue fundada en el año 1103 por los burgueses provenientes de Toro, en tiempos de Raimundo de Borgoña, concretamente por su caudillo Martín Fernández. Fue construida a finales del siglo XII dentro del más correcto estilo de lo que llamamos románico salmantino y en todo de acuerdo con las tendencias de la Catedral Vieja de la ciudad. Ha sufrido tantas remodelaciones como el otro templo que levantaron los torenses, la iglesia de San Julián, sobre todo en los siglos XIII, XIV y XVIII. |
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Su planta es rectangular, de tres naves de cuatro tramos, sin
crucero, con tres ábsides redondos y con capillas que les preceden.
Pilares cruciformes, con medias columnas en los frentes y columnillas en
los rincones, sostienen los arcos doblados y apuntados siempre, menos en
los ábsides que a veces son de medio punto. Capiteles de dos épocas
diferentes, mucho mejores los de la segunda, rematan las columnas, con
abundancia de hojas, cuadrúpedos, arpías, sirenas, aves fantásticas,
cabezas y alguna que otra figura humana.
Grandes desplomes en el siglo XIII, obras y arreglos en los siglo XVI y XVIII, alteraron un tanto la estructura de este templo aunque todavía puede apreciarse bien su configuración interna, incluso la arquería ciega del ábside central de arcos lobulados, con que estuvo adornado. No así al exterior, envuelto como está en construcciones posteriores. De los tres ingresos, dos en las naves laterales y el otro en el hastial de los pies, sólo el septentrional puede contemplarse en su estado primitivo y en su integridad. Es gemelo de la puerta del obispo de la Catedral de Zamora. Cobijado bajo un gran portal de arco agudo desarrolla sus cuatro arquivoltas de medio punto, sostenidas la primera por machones y las otras por tres pequeñas columnas, tres por cada banda. Las arquivoltas se adornan con botones, lóbulos, molduras y hojas cuadrifolias. Sobre la puerta, una hornacina contiene una escultura, que fue policroma, representando a San Martín repartiendo su capa con un mendigo. Más rica todavía es la portada occidental, a juzgar por lo poco que de ella puede verse, oculta como está, por construcciones posteriores, aunque de factura similar a la descrita. La fachada sur es renacentista y data de 1586. Su puerta está decorada por una estructura adintelada, soportada por dos parejas de columnas corintias, sobre la que se asienta otra estructura semejante, pero de menor tamaño, que contiene, en lugar de la puerta, una hornacina y que se remata por un frontón. En 1669 se construyó la capilla barroca que se ve al fondo del templo, cubriendo, desgraciadamente, la que hasta entonces fue entrada principal y cuyo románico es aún superior a la principal. En el interior sobresalen el retablo mayor barroco, obra de Gabilán Tomé, aunque atribuido a Alberto Churriguera, y algunos sepulcros góticos magníficamente labrados. Quizás los más notables sean los instalados en el ábside izquierdo, bajo arcos rebajados con ricos festones. En el primero, figura yaciente con traje guerrero y espada y lebrel a los pies, descansa en rica urna realizada por Diego de Santisteban. El sepulcro de al lado, el hijo del anterior, Roberto, cuya estatua yaciente se ha denominado "el doncel de Salamanca", por su postura reclinada sobre un brazo, mientras la otra mano se posa en la espada; a los pies, un paje con la celada. |
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